El aceite de oliva virgen extra (AOVE) es uno de los productos más emblemáticos de la dieta mediterránea. Sin embargo, no todos los aceites que encontramos en el mercado tienen la misma calidad.
Aprender a reconocer un buen aceite de oliva virgen extra nos ayuda a disfrutar mejor de su sabor y a aprovechar sus beneficios para la salud.
En este artículo te explicamos cómo identificar un AOVE de calidad.
1. La acidez del aceite
Uno de los indicadores más conocidos es la acidez.
La acidez mide la cantidad de ácidos grasos libres presentes en el aceite y refleja el estado de la aceituna y el cuidado durante el proceso de elaboración.
Para que un aceite sea virgen extra, la acidez debe ser inferior a 0,8%.
Los aceites de mayor calidad suelen tener valores mucho más bajos. Por ejemplo, en aceites de cosecha temprana es habitual encontrar acideces muy reducidas.
Una acidez baja suele indicar:



